INFERTILIDAD EN LA PERRA: Abordaje clínico

Dr . Roberto Antelo Gauna

Montevideo, Uruguay

Las consultas clínicas por alteraciones de la fertilidad en la perra cubren una gran cantidad de eventos y situaciones diversas que se cobijan dentro del término de “infertilidad”. Existen varias definiciones de este término tan amplio pero podríamos reducirlo a la incapacidad de una perra para concebir cachorros.

En este capitulo intentaremos dar un punto de vista clínico sobre el tema de la infertilidad de la perra. Como clasificamos el caso por motivo de consulta, cuales son los medios de diagnóstico posibles de ser utilizados por el clínico y de aquellos de relativamente fácil acceso fuera de la clínica, cuales son las principales causas de infertilidad en la perra y que posibilidades terapéuticas podemos aplicar.

Ante la consulta clínica por infertilidad de una perra en primer lugar debemos detectar la eficacia reproductiva de la “otra parte”, o sea el macho. Ya sea por evaluación de antecedentes reproductivos del mismo en épocas cercanas al apareamiento en cuestión o por el examen reproductivo del macho. Una vez descartada la falla reproductiva del macho el procedimiento clínico de examen de la hembra infecunda consiste en determinar en cual de los siguientes motivos primarios de consulta clasificaremos el caso.

MOTIVOS DE CONSULTA: Clasificación

El encare del caso clínico de infertilidad canina en hembras se puede hacer clasificando los diferentes motivos de consulta en los siguientes grupos:

Anestro: es la ausencia de signos evidentes de ciclos sexuales. Puede ser primario o secundario. Anestro primario es cuando una perra no ha mostrado la presencia de ciclos sexuales a lo largo de su vida. Anestro secundario es cuando esa ausencia es luego de haber sido observados uno o más ciclos sexuales con anterioridad.

– Signos anormales del ciclo sexual: se incluye dentro de este ítem de clasificación cualquier signo o síntoma que revele alguna alteración del ciclo sexual de la perra, ya sea etapas del ciclo demasiado cortas o largas, intervalos entre ciclos muy cortos o muy largos, celos interrumpidos, etc.

– Rechazo al coito: se incluyen aquí perras con signos aparentemente normales de su ciclo sexual pero que rechazan al macho en el momento del coito no permitiendo la monta natural.

– Ausencia de gestación: se incluyen en este ítem perras con ciclos aparentemente normales, qué aceptan la monta por el macho, o que son inseminadas, pero no hay preñez resultante de tal hecho.

– Reabsorción: son los casos en donde hubo ciclo normal, coito normal, diagnóstico positivo de preñez pero no llega a término la gestación ni hay expulsión de fetos vivos o muertos.

– Aborto: Es la expulsión de feto(s) vivos inmaduros o muertos de tamaño perceptible en cualquier fase de la gestación (33). No se debería clasificar estrictamente como infertilidad sino que sería una entidad clínica separada. Aunque muchas veces se superpone con el cuadro clínico clasificado como reabsorción debido a la falta de observación por parte de los propietarios ya que muchas veces la perra come o entierra los fetos muertos y restos placentarios e higieniza sus secreciones.

Elementos de diagnóstico

-Historia y examen clínico: Aunque parezca obvio es necesario una muy correcta y exhaustiva exploración clínica general, así como revisar toda la historia clínica de la perra en cuestión. No todos los trastornos reproductivos tienen su origen en el aparato reproductor, sino que hay causas sistémicas alojadas en otro(s) órgano(s). Se deben examinar todos los antecedentes de anteriores enfermedades y de sus tratamientos, cirugías, así como el uso anterior o actual de cualquier medicamento. El examen del aparato reproductor debe ser él último en practicarse ante un caso de alteración de la fertilidad.

-Historia reproductiva: Es uno de elementos de diagnóstico más importantes para determinar la causa de infertilidad en nuestra paciente, además de permitirnos clasificar rápidamente el motivo de consulta en algunos de los grupos ya descriptos. Debe realizarse de forma completa y sistemática, sin omitir detalle alguno. Para esto es de mucha utilidad confeccionar una ficha clínica especifica para guiar el interrogatorio del propietario. Hay varios modelos de fichas y todos son validos, modificables según la experiencia de cada clínico en particular. La “ficha clínica reproductiva” debe incluir, por lo menos, los siguientes ítems:

– Pubertad:

Es necesario recordar que el inicio del primer ciclo sexual en la perra es muy variable según el tamaño, la raza e individualmente. Promedialmente la pubertad comienza a los 9.6 a 13.9 meses de edad (20).Las perras de razas pequeñas pueden comenzar con la pubertad incluso antes, así como las de razas grandes pueden tener su primer ciclo hasta los 24 meses. Por lo tanto no se puede asegurar que un caso clínico de infertilidad lo sea realmente antes de esta edad, o de otra manera, no podemos clasificarlo de anestro primario antes de esa edad.

– Intervalo interestral:

Es el tiempo transcurrido entre el comienzo de un ciclo y el comienzo del siguiente. La duración de este intervalo es, en promedio, de unos cinco a ocho meses (6) en la mayoría de las razas. Por ejemplo, el Basenji africano tiene un intervalo interestral de doce meses aproximadamente. En perras maduras el intervalo interestral tiende a prolongarse.

– Duración de cada etapa del ciclo:

Son los lapsos de duración de cada una de las etapas del ciclo sexual. Sobretodo las dos primeras proestro y estro, que son las mas probablemente observadas por el propietario. El proestro comienza con el inicio del sangrado y termina cuando la perra acepta al macho. La duración del mismo es de promedialmente 7 días (3- 20) (7).El Estro comienza cuando la perra acepta la monta del macho y finaliza cuando deja de aceptarlo. La duración es en promedio de 7 días (2-20) (7). Las definiciones de inicio y término de cada una de las etapas, al recoger la historia reproductiva, están dados por lo que puede observar el propietario; lo cual no necesariamente corresponde a la definición por seguimiento colpocitológico o por determinación hormonal, que seria el método más exacto. Si se realizo un seguimiento colpocitológico del ciclo tendremos allí las fechas exactas de comienzo de cada una de las etapas y de cual fue la estimación de fecha de parto probable.

-Montas anteriores: Es necesario conocer los detalles de servicios realizados con anterioridad. La o las fechas de monta es un dato importante pues la falla reproductiva en muchos casos se debe a este solo factor. Se debe indagar sobre el método de elección de la fecha de monta, si fue intuición del propietario, si fue cuando la perra aceptó al macho, si se realizó examen colpocitológico para la elección y quien lo hizo (algunos criadores lo hacen y no debemos fiarnos de ese resultado si no fue realizado por un profesional), si se practicaron determinaciones hormonales. Los resultados de esas montas (preñez o no) son muy importantes en la confección de la historia reproductiva, así como la relación entre cantidad de servicios y cantidad de preñeces logradas. También se deben recabar datos del tipo de monta realizado: natural, asistida, inseminación artificial y los motivos que llevaron a la elección de ese tipo de monta. En el caso de inseminación artificial se debe dejar constancia en la historia reproductiva si fue con semen fresco, refrigerado o congelado. Si el servicio fue con monta natural hay que indagar sobre las características del mismo, tiempo, dificultades observadas, etc. Si fue realizado con semen refrigerado o congelado se debe conocer los protocolos de congelación, de descongelación, diluyentes utilizados, conservación del semen y método de inseminación.

-Resultados de las montas anteriores: Es muy importante conocer los resultados de servicios realizados con anterioridad a la consulta por presunta infertilidad. Conocer cuantos, de esos servicios, fueron seguidos por preñez y parto. O en cuantos, de esos servicios, fue diagnosticada la preñez, y por medio de que métodos, no habiendo como resultado un parto. O si existieron abortos y en estos hubo un diagnóstico de su causa.

-Partos anteriores. Se debe consignar en la historia clínica reproductiva todos los datos de partos anteriores: cantidad, tamaño de las camadas, duración de la gestación, problemas al parto, cesáreas etc.

-Enfermedades relacionadas con el sistema reproductor: incluye cualquier síntoma o enfermedad de cualquier órgano reproductor así como los tratamientos, y en que fecha, a que fue sometida la paciente. Es importante saber sobre si hubo vaginitis, mastitis, piómetras, metritis, etc; y que tratamiento, medico o quirúrgico fue realizado así como sus resultados.

-Drogas: Es muy importante conocer el uso anterior o actual de cualquier medicación. En primer lugar se debe consignar en la ficha clínica que tipo de droga es, cuando se administró, a que dosis, quien la ordenó (veterinario o propietario). Hay drogas que afectan directamente la función reproductiva sobretodo las utilizadas para anular el ciclo sexual de la perra (Ej.: progestágenos) o para inducir el aborto luego de una monta indeseada (Ej.: estrógenos) y que generalmente son utilizadas por iniciativa y decisión del propietario sin la supervisión del profesional veterinario. Otros tipos de drogas pueden afectar la fertilidad o causar abortos o malformaciones.

-Examen clínico de los órganos reproductivos: Un minucioso examen clínico de los órganos del aparato reproductor de la perra aportará datos relevantes para un correcto diagnóstico de las causas de infertilidad.

-Vulva: La inspección y palpación de la vulva aportará datos importantes. Durante las diferentes etapas del ciclo sexual de la perra el aspecto de la vulva sufre modificaciones que se deben tener presentes al realizar la exploración clínica. En anestro permanece relajada y pequeña; en proestro turgente y abultada; en estro edematizada y flácida. Una vulva pequeña, poco desarrollada, puede ser un obstáculo para la monta natural (rechazo al coito), defecto relativamente común en perras de raza Greyhounds. También lo puede ser una vulva oculta por pliegues de tejido en perras obesas. Asimismo este tipo de perras son susceptibles de padecer dermatitis perivulvar. Otro caso posible de encontrar en algunas perras son fibrosis vulvares (40), o lesiones traumáticas.

-Descargas vulvares: Estas pueden ser de origen fisiológico como durante el proestro, estro, posparto o de origen patológico debido a trastornos ováricos, uterinos, vaginales, urinarios o coagulopatías. El examen de estas secreciones, la citología vaginal y el diagnóstico por imágenes van a ser importantes para conocer el origen de tales secreciones.

Desde el punto de vista del estudio de la infertilidad de una perra, como clínicos, cualquier secreción vulvar no fisiológica es un factor posible como causante de la falla. Las causas más comunes de secreciones vulvares patológicas incluyen: quistes ováricos, abortos, piómetras a cuello abierto, metritis, vaginitis, tumores vaginales.

-Vagina: La evaluación clínica de la vagina se realiza por palpación e inspección a través de un vaginoscopio. La palpación digital va a permitir evaluar la presencia de lesiones, deformaciones, neoformaciones o dolor. La palpación se realiza con un dedo enguantado y luego de haber extraído cualquier muestra necesaria, colpocitológica o hisopado para cultivo bacteriano.

El examen clínico se amplia, luego, con el uso del vaginoscopio, el cual va a permitir una amplia visualización de la vagina. La vaginoscopia también permite obtener información de cual etapa del ciclo sexual de la perra estamos atravesando, pues el aspecto de la mucosa vaginal tiene variaciones bastante definidas en cada una de las etapas del ciclo (24). Las patologías vaginales más frecuentes son defectos congénitos, estenosis, tumores, vaginitis.

Los defectos congénitos más frecuentes son: a) una banda de tejido fibroso que cruza la luz de la vagina y que según un estudio realizado tiene una incidencia del 0.03%(35); b) un anillo fibroso que afecta toda la circunferencia de la luz. Como elemento auxiliar del diagnóstico se puede utilizar la vaginografía de contraste (22). La solución a este tipo de malformaciones es generalmente de tipo quirúrgico, aunque en algunas perras se puede resolver con dilatación manual (15). En ambos casos es frecuente encontrar una descarga vulvar serosanguinolenta o seropurulenta debido a que perras con este tipo de defectos suelen desarrollar vaginitis a consecuencia de retención de secreciones vaginales. No existen suficientes estudios para determinar la heredabilidad de estas malformaciones congénitas descriptas. Además de estas dos causas de estenosis vaginal congénita hay otras de menor frecuencia de aparición en la clínica (15, 22,37).

Los tumores vaginales son poco frecuentes. Representan el 2.8 por ciento del todos los tumores diagnosticados en caninos (n= 3073) (3). El tumor mas frecuentemente diagnosticado en la vagina es el tumor venéreo trasmisible. Este, también llamado tumor de Sticker o sarcoma venéreo trasmisible, es de distribución mundial, contagioso por transplante celular, de naturaleza friable y sangrante. Los signos clínicos incluyen un sangrado abundante por la vulva y la palpación de una masa tumoral vaginal de distintas formas, ocasionalmente visible protruyendo a través de los labios vulvares (34). El diagnóstico incluye la observación, palpación, vaginoscopía y citología. El tratamiento de elección es la utilización de vincristina (0 .5 mg/m2). Generalmente es una patología que predomina en perros vagabundos, pero la hemos podido diagnosticar en algún criadero negligente en su manejo. Otros tipos de tumores vaginales incluyen: leiomioma, fibroma, mixofibromas, leiomiosarcoma, carcinoma de células escamosas, adenocarcinoma (14).

La vaginitis es otro tipo de patología frecuente en la perra y que puede afectar la fertilidad. Para su diagnóstico empleamos la inspección, palpación, vaginoscopia, colpocitologia, análisis bacteriológico. Con respecto a este último recurso diagnóstico debemos ser claros: solo es útil aplicar en perras con signos clínicos evidentes de vaginitis. Debemos recordar que la vagina tiene una flora aerobia normal (1), con una gran variedad de tipos microbianos que no afectan en lo más mínimo la fertilidad de la hembra ni afectaran al macho durante la cópula. Por lo tanto no vemos motivo para exigir, por parte del propietario de un macho, un análisis bacteriológico vaginal de una perra sana antes de la cópula, como es de práctica por algunos criadores. La sintomatología predominante en una vaginitis consiste en descarga mucosa, seropurulenta, purulenta o sanguinolenta (30). Hay lamido frecuente y atracción de los machos. La terapia consiste en uso de antibióticos o duchas vaginales de iodopovidona. No es aconsejable llevar a cabo la monta mientras persistan los signos de vaginitis.

-Glándulas mamarias: El examen clínico se realiza por inspección y palpación. Aunque las afecciones de las glándulas mamarias no afecten directamente la fertilidad de la perra no se puede obviar su reconocimiento al hacer el examen clínico. Permite recolectar algunos datos de influencias hormonales sobre las mamas, detectar enfermedades o defectos que indiquen que la perra es inapropiada para la cría.

-Citología vaginal: Es un elemento de diagnóstico muy útil, sencillo y económico. Con un microscopio se puede emplear en cualquier clínica. El epitelio vaginal es un órgano blanco de la acción de los estrógenos ováricos. Los cambios en las células epiteliales vaginales exfoliadas están en estrecha relación con las variaciones de concentración de estrógenos sanguíneos.

La citología vaginal o colpocitologia permite identificar en primer lugar si hay secreción de estrógenos, en cual etapa del ciclo sexual de la perra se halla nuestra paciente, evaluar cual es la fecha apropiada para la monta, detectar patologías del tracto reproductor, predicción de la fecha aproximada del parto(4,27).

Dosificación hormonal: De hecho, es posible la dosificación sanguínea de cualquier hormona en la perra, por un laboratorio especializado. Pero en la practica clínica también podemos efectuar algunas mediciones hormonales que colaborarán en el diagnóstico que pretendemos realizar.

Estrógenos: la citología vaginal es una medida indirecta, pero fiable, de la concentración de estrógenos en sangre. Los cambios celulares del epitelio vaginal están directamente vinculados a las variaciones en el nivel de estrógenos (23). Ya hemos descrito la utilidad de la citología vaginal.

Progesterona: podemos medir la concentración de esta hormona en sangre por pruebas rápidas de inmunoabsorcion ligadas a enzimas (ELISA). Estas pruebas requieren 0.5 ml. de suero y el kit comercial correspondiente (Status Pro, Progest Assay, Synbiotics-ICG, Ovuchek). Se hace la prueba en pocos minutos siguiendo el protocolo que lo acompaña. Son mediciones semi cuantitativas donde por escala colorimétrica nos informa de cuatro niveles de concentración de progesterona. La comparación de resultados de estos kits con resultados obtenidos en laboratorios especializados donde se utiliza radioinmunoanálisis (RIA) han sido un 86% satisfactorios (9). La determinación de progesterona y sus niveles, en la clínica, son de gran utilidad para determinar la fecha de ovulación, predecir la fecha probable del parto, determinar si hubo efectivamente ovulación, si se mantiene la concentración de esta hormona durante la gestación, si hay cuerpo lúteo funcionando, si fue efectiva la utilización de un agente luteolítico.

Hormona luteinizante (LH): Para valorar la concentración sanguínea de esta hormona hipofisaria, también contamos con pruebas de ELISA de sencilla y rápida aplicación en la clínica. Son, al igual, que los utilizados para valorar progesterona, kits semicuantitativos (Reprokit, Synbiotics ICG, Status LH). La valoración de esta hormona es de suma utilidad para determinar fehacientemente la fecha de ovulación, pues esta se produce aproximadamente a las 48 horas del pico de LH (25).

-Exámenes colaterales: Se incluyen en este apartado los exámenes colaterales que en la mayoría de las clínicas o consultas no son posibles de realizar, o lo son solamente algunos de ellos. Como consideración previa, debemos indicar que ningún método de análisis colateral sustituye la valoración hecha por el clínico, sino que son métodos complementarios de diagnóstico.

Radiología: es un elemento de diagnóstico por imágenes que poca ayuda nos va a brindar en un caso clínico de infertilidad. Lo que más podemos utilizar es la vaginografía de contraste, para el diagnóstico de anormalidades congénitas de vagina o estenosis de cualquier tipo, cuando la vaginoscopia no nos brinda la suficiente claridad. También es utilizado para diagnóstico de gestación, aunque no es el método de elección para ello, y para detectar contenidos anormales en el útero.

Ecografía: Es otro elemento de diagnóstico por imágenes, de utilidad para colaborar en la formulación de varios diagnósticos. Con este recurso diagnóstico podemos ver imágenes de ovarios y útero, y apreciar así deformaciones, contenidos, espesores y tamaños de esos órganos.

Endoscopia: La utilización de un endoscopio nos puede aportar una gran cantidad de datos por visualización directa. Ya hemos comentado la importancia de la vaginoscopia, la cual también se puede hacer por medio de un endoscopio. La laparoscopia nos aporta datos sobre ovarios y útero. Es importante para diagnosticar quistes ováricos, tumores y tomar muestras para biopsias. También se utiliza para la canulación transcervical del útero y tomar muestras de citología y bacteriología, lo cual colabora en el diagnóstico de metritis post- parto, hiperplasia glandular quística, piómetra, endometritis, abortos, retención de placenta, subinvolución de sitios placentarios (38).

Bacteriología: es obvia la importancia de este elemento de diagnóstico. Lo importante es tener en cuenta la presencia de flora vaginal normal en la vagina, la cual no indica la existencia de patología alguna (1). Por lo cual resaltamos el valor de la interpretación que haga el clínico sobre los estudios bacteriológicos de su paciente.

Presentaciones clínicas

Dentro de la clasificación clínica descrita anteriormente intentaremos ordenar las causas originarias de cada ítem de acuerdo a la frecuencia de presentación en la consulta.

Anestro: Revisaremos las causas mas frecuentes, en la clínica reproductiva, de anestro primario y secundario de manera conjunta pues, algunas de ellas, suelen superponerse.

Edad:

Para el caso de Anestro primario no se debe considerar como tal a una perra menor de 24 meses de edad (19). De esta premisa no debemos considerar a perras raza Greyhounds que estén en entrenamiento. Es frecuente que las perras de esta raza alcancen su pubertad a los 3 o más años de edad, sobretodo si están sometidas a intenso entrenamiento de competencia. Indudablemente para el diagnóstico de este motivo de anestro nos basamos en los datos obtenidos de la historia clínica de la paciente. El único tratamiento posible es esperar a que alcance la edad de la pubertad.

Ovariectomia:

Este tipo de pacientes generalmente se presentan como casos de anestro primario pues el actual propietario de la perra ignora que fue sometida a tal cirugía. Aunque es una causa obvia es de frecuente aparición en la clínica, ya sea porque la perra fue hallada y adoptada o fue adquirida en lugares poco fiables. El diagnóstico se realiza por la palpación de cicatriz de cirugía, o si esto no es posible, por la inducción medica del celo con cualquiera de los métodos conocidos (gonadotrofinas, agonistas dopaminérgicos, hormona liberadora de gonadotrofinas), los cuales indudablemente arrojaran resultados negativos. También el diagnóstico se puede llevar a cabo por la detección de elevados niveles de FSH y LH (28), pero es necesario contar con un laboratorio especializado para ello. El mismo diagnóstico es aplicable a casos de aplasia ovárica bilateral, entidad esta de rara aparición (17).

Celos silenciosos:

Esto es cuando hay actividad ovárica pero sin evidencias de descarga vaginal sanguinolenta, ni atracción de los machos, ni ningún otro signo evidente de que la perra esta ciclando22. El diagnóstico se lleva a cabo midiendo la concentración de progesterona en sangre con una frecuencia mensual. Desde el momento en que hallamos concentraciones de progesterona superiores a 2 ng/ml sabemos de la existencia de un cuerpo lúteo funcionante, por lo tanto de actividad hormonal ovárica normal. A partir de esto, se estima la fecha probable del siguiente ciclo y al llegar a ella se comienza a realizar citología vaginal semanalmente para detectar el comienzo de un nuevo ciclo, y efectuar el seguimiento correspondiente. Otro método de diagnóstico, si no se dispone de test ELISA para progesterona o de laboratorio que lo haga por RIA, es el examen de citología vaginal semanalmente, hasta detectar el aumento en la concentración de estrógenos. Muchas veces, este tipo de anormalidad en el ciclo, no es más que una defectuosa observación de la perra y sus actitudes por parte de sus propietarios.

Fármacos:

El empleo, por parte de un propietario, de determinados fármacos puede dar lugar a cuadros clínicos de anestro. El punto de partida del diagnóstico es indudablemente la historia clínica. Dentro de los fármacos mas comunes que inducen el anestro están los progestágenos (medroxiprogesterona, acetato de megestrol, proligestona). Estos además de utilizarse como supresores del ciclo sexual de la hembra son, a veces utilizados en otras terapias. El uso de andrógenos, generalmente utilizados como anabólicos en razas de competición física (Greyhound, Siberian Husky), también puede inducir el anestro. Hay reportes que indican que el uso de glucocorticoides exógenos produce depleción sérica de gonadotrofinas hipofisarias por efecto de retroalimentación negativa (21). El anestro producido por estos fármacos es reversible en más o menos tiempo al interrumpirse su utilización, no así otros efectos secundarios que pudieran haber ocasionado al aparato reproductor. Por ejemplo, el complejo hiperplasia endometrial quística-piómetra inducido por el mal uso o abuso de progestágenos.

Hipotiroidismo:

Esta enfermedad tiroidea es una causa importante de anestro, tanto primario como secundario en la perra. También es un ejemplo de cómo una enfermedad sistémica influye en la aptitud reproductiva. Existen reportes que señalan un 37% de casos de hipotiroidismo sobre una muestra de perras infecundas (11). Un estudio detallado de esta enfermedad endócrina escapa a los objetivos de este capitulo, pero señalaremos algunos detalles. El diagnóstico incluye la historia clínica, síntomas y signos, análisis hormonal. Los principales síntomas clínicos son letargia, obesidad, dermatopatias. Los resultados del análisis de sangre van a mostrar anemia no regenerativa, hipertriglicidemia e hipercolesterolemia. El diagnostico definitivo consiste en demostrar bajos niveles de T4 (forma circulante predominante de la hormona tiroidea y mayoritariamente unida a proteínas plasmáticas) y la biopsia por punción de la glándula. Existen otras pruebas de función tiroidea sumamente específicas que deben ser realizadas por laboratorios altamente especializados no siempre disponibles para los clínicos latinoamericanos. Bajos niveles de T4 no siempre confirman hipotiroidismo si los mismos no están correlacionados con la apariencia clínica del paciente. La historia reproductiva, en casos de hipotiroidismo, nos informa de anestro, primario o secundario, o en algunos casos de ciclos irregulares. El hipotiroidismo primario es el más común en los caninos; y las causas mas comunes son la tiroiditis linfocítica (de origen inmunomediado) y la atrofia glandular idiopática (de origen probablemente degenerativo). La heredabilidad de esta patología endocrina es objeto de estudio, pero se considera una enfermedad familiar (36). También se ha informado sobre predisposición racial: Golden Retriver, Dobermann, Dachshund, Setter irlandés, Cocker Spaniel, Airedale Terrier, Gran Danés, Beagle y Borzoi (29,36).Por lo tanto, luego del tratamiento de la enfermedad debemos considerar si es viable utilizar ese ejemplar como alternativa reproductiva. El tratamiento consiste en suplementar con hormona tiroidea a la paciente. Se utiliza L-tiroxina a dosis de 0.01-0.02 mg/kg/12 horas vía oral. Desde el punto de vista reproductivo, los ciclos se reanudaran normalmente a los 4 a 6 meses de tratamiento. Los otros síntomas de la enfermedad comienzan a ceder a los 2-4 meses.

Quistes Luteínicos:

Estos quistes son productores de progesterona, por lo cual prolongan el diestro inhibiendo la aparición del siguiente ciclo y hacen que la paciente sea traída a la consulta como un caso de anestro secundario. El caso se presenta como anestro primario solamente cuando ha sido precededido por un celo silencioso, y por lo tanto no detectado por el propietario. En un estudio realizado sobre una muestra de perras con quistes ováricos el 9% eran quistes Luteínicos (8), con una media de edad de 8.6 años (2-13). El diámetro de los quistes luteínicos varia de 1.5 a 5 cm (8,31). El diagnóstico se realiza por detección de niveles de progesterona sérica superiores a 2 ng/ml en fecha que no correspondería al diestro normal. También de puede visualizar el quiste por ecografía o por laparoscopia. El tratamiento consiste en inducir la lisis del quiste utilizando prostaglandinas. La solución también puede ser quirúrgica o laparoscópica.

Otras causas:

Además de las señaladas hay otras causas de anestro descriptas, como la ooforitis linfocitaria inmunomediada (17,26) y la aplasia ovárica (17). La primera es por la infiltración difusa del ovario por linfocitos con origen probablemente inmunomediado, y no hay terapéutica posible desde el punto de vista reproductivo. La aplasia ovárica es la ausencia de ovarios, de origen congénito, e igualmente sin solución reproductiva posible. También se han descrito otras formas de anormalidades congénitas (17). Todas ellas de difícil diagnóstico a nivel de la clínica, salvo la presencia de elementos fenotípicos anormales.

Signos anormales del ciclo sexual:

Se refiere aquí a cualquier alteración del ciclo sexual, ya sea en tiempo de duración de cada ciclo, etapa del ciclo, intensidad, etc. Por lo tanto para clasificar una paciente dentro de este ítem debemos tener en cuenta los síntomas, signos y tiempos de los ciclos normales promedialmente.

-Sangrado vulvar persistente:

Algunos autores lo denominan proestro persistente, estro persistente o proestro/ estro persistente, pero desde el punto de vista clínico se va a presentar como sangrado vulvar prolongado y así preferimos denominarlo. Se debe a la dilación en el tiempo de niveles elevados de estrógenos o a causas no hormonales. Para determinar clínicamente si estamos frente a un caso de este tipo es necesario recordar los plazos mínimos y máximos de cada una de las etapas del ciclo. En general se considera a una perra con estro persistente cuando el sangrado sobrepasa las tres semanas de duración. El nivel elevado persistente de estrógenos puede ser de origen endógeno o exógeno.

Causas endógenas

Quistes foliculares: Es el tipo de quiste más comúnmente hallado en ovarios. Son estructuras de delgada pared, que contienen un liquido seroso claro, secretores de estrógenos (8). Pueden ser únicos o múltiples, de tamaño sumamente variable; se han descrito de hasta de 32.5cc con 4100 ml de contenido (10). La causa de su formación es desconocida. Se han diagnosticado en perras de 1 a 16 años de todas las razas (8). Los signos clínicos de la presencia de un quiste folicular son los relacionados con el aumento del nivel sérico de estrógenos: prolongación del proestro – estro, dermopatias. El diagnóstico se realiza por la comprobación de actividad estrogénica prolongada por medio de la citología vaginal seriada, vaginoscopia, visualización ecográfica, y laparoscopia. El diagnóstico diferencial incluye cualquier causa que produzca sangrado vulvar: celo verdadero, tumor ovárico, tumor vaginal, vaginitis. El tratamiento de elección en perras sin valor reproductivo es la ovariectomia. Cuando es necesario mantener la capacidad de reproducción se puede administrar gonadotropina coriónica humana (hCG) a razón de 22 IU/kg por vía endovenosa una vez o 500 IU IM y repetir a las 48 horas, a efectos de luteinizar el quiste folicular. El resultado es variable, pero en casos de resolución positiva no hay informes de recurrencia. En la situación de inducir la luteinización del quiste folicular debemos recordar que el endometrio ha sido sometido a una larga exposición a estrógenos y luego a progesterona por lo que se deberá tenerla bajo control medico frecuente por la posibilidad de desarrollar hiperplasia endometrial quística-piómetra. Otra alternativa es la aspiración laparoscópica del quiste folicular.

Tumores ováricos: Son poco frecuentes, 1% sobre el total de tumores en perros (16). Los adenocarcinomas son los mas frecuentes, siendo secretores de estrógenos al igual que los cistoadenomas y los tumores de células de la granulosa. El diagnóstico es por ecografía, aunque a veces son palpables en abdomen. El tratamiento es quirúrgico seguido o no por quimioterapia, según el criterio del clínico de acuerdo al diagnóstico histopatológico. El pronóstico reproductivo, por lo tanto, es negativo.

Causas exógenas

Son las que se deben a la administración de estrógenos o gonadotrofinas o factores liberadores de gonadotrofinas. Esta situación surgirá en la historia clínica y reproductiva. El tratamiento obvio es suspender la administración de tales drogas.

Causas no hormonales

Las causas no hormonales de sangrado vulvar persistente comprenden varias entidades patológicas: vaginitis, tumores vaginales, metritis, hiperplasia endometrial quística. Cada una de ellas interfiere con la fertilidad de distinta forma, por lo cual deben ser rápidamente solucionados.

-Intervalos interestrales cortos:

Se considera abreviado el intervalo interestral cuando este es menor de 4.5 meses. La involución y reparación del endometrio luego del celo requiere de al menos ese periodo de tiempo (12). Las causas mas frecuentes que producen intervalos interestrales cortos son:

-Celos divididos. Frecuentes en perras jóvenes. La perra presenta signos y síntomas de estar ciclando, sangrado, atracción del macho, etc. Pero el ciclo no progresa y se termina abruptamente sin que ocurra ovulación. Vuelve a aparecer un ciclo verdadero en algunas semanas a un par de meses. Generalmente el diagnóstico se basa en la historia reproductiva, pero si tuviéramos la posibilidad de examinar la paciente antes del comienzo del ciclo verdadero el diagnóstico incluye citología vaginal y determinación de progesterona sérica. No se recomienda tratamiento alguno en este caso pues la sola madurez de la perra lo corregirá.

-Falla en la ovulación. Al no haber ovulación no hay cuerpo lúteo y por lo tanto no va a existir la etapa de diestro y la etapa de anestro se va acortar. El diagnóstico incluye la determinación de progesterona sérica, la cual va a estar ausente. El tratamiento se debe llevar a cabo en el siguiente ciclo con el monitoreo completo del mismo, si no hay evidencias de ovulación con proestro y estro normal se deberá inducir la misma. Para ello podemos utilizar gonadotrofina coriónica humana (hCG) al promediar la etapa de estro.

-Anestro corto. En algunas perras ocurre un proestro normal, estro y ovulación normal, pero un corto periodo de anestro. Esto no va a permitir una correcta reparación del endometrio a tiempo. El tratamiento consiste en alargar el tiempo entre los ciclos utilizando mibolerona o progestágenos. Con la precaución lógica al utilizar estos últimos de su vinculación en la patogenia del complejo hiperplasia endometrial quística- piómetra.

-Intervalos interestrales largos:

Podemos hablar de un intervalo interestral anormalmente largo cuando este supere los 10-12 meses, excepto en la raza Basenji (un ciclo anual). Las causas del alargamiento interestral incluyen: mala observación de propietario, celos silenciosos, hipotiroidismo, nutricionales y otras enfermedades sistémicas.

Rechazo al coito

Se incluyen aquí perras que muestran evidencias de ciclos normales pero que al intentar el servicio se resisten a la monta. Como se anotó al principio de este capitulo es necesario descartar las causas inherentes al macho en primer lugar. Es, en nuestra experiencia, la hembra “culpable” de no aceptar al macho en la mayoría de las consultas realizadas por los criadores. Pero en realidad muchas veces es el macho el que niega la monta, y tal hallazgo causa consternación en el propietario. Las causas mas frecuentes por las que la hembra rechaza al macho en la monta son:

-Mala elección de la fecha de monta. Es sin duda el más frecuente de los motivos. Esto sucede generalmente cuando el criador decide la fecha del servicio teniendo en cuenta solamente su experiencia anterior y sus preconceptos. Esta situación lleva incluso a lograr una monta forzada con tal de hacerlo en la fecha elegida, con el resultado negativo que es de esperar. El diagnóstico y tratamiento de esta situación se logra determinando por citología vaginal seriada, vaginoscopia y progesterona sérica, el momento adecuado para llevar a cabo la monta (4, 5, 6, 23,27).

-Trastornos de la conducta. Hay perras que muestran signos normales de celo, que las determinaciones citológicas y hormonales indican una correcta elección de la fecha de monta y que sin embargo se resisten. Hay diversos factores que inciden en esta conducta inusual. El ambiente elegido para el servicio puede ser hostil para la perra, experiencias anteriores desagradables o traumáticas, excesivo apegamiento al humano, perras muy dominantes y agresivas. La solución a esta alteración de la conducta que impide la monta natural es la inseminación artificial. Esta es una técnica sencilla, sobretodo al disponer en estos casos de semen sin necesidad de conservación térmica, al tener al macho directamente disponible. Para llevar a cabo la inseminación artificial, ya sea con semen fresco, refrigerado o congelado, es imprescindible determinar correctamente la fecha de ovulación.

-Trastornos físicos. Cualquier causa que ocasione dolor u obstáculo mecánico a la copula impedirá la monta natural. Además de las anormalidades vaginales anotadas al revisar el examen de vulva y vagina (malformaciones, tumores, traumatismos) cualquier dolor físico que la perra este padeciendo impedirá el coito. Por esto hacemos especial hincapié en la exploración clínica general de la paciente y no abstraernos al estudio reproductivo aislado.

Ausencia de gestación:

En este grupo se incluyen las perras que permiten la monta natural o inseminación artificial, con signos y síntomas de ciclo normal pero no llegan a la preñez. Insistimos en tener en cuenta a causas inherentes al macho.

-Mala elección del momento de la monta. Otra vez esta es la causa mas frecuente. Incluso esta situación y causa son la consulta mas frecuente por infertilidad en la perra. Hay reportes que informan de una incidencia de hasta 40%(18). La corrección de estas causas de infertilidad se logra por la determinación del momento adecuado para la monta por los métodos ya considerados y un adecuado manejo reproductivo de los ejemplares involucrados.

– Patologías uterinas. Las infecciones uterinas y la hiperplasia endometrial quística son la causa de crear un ambiente inadecuado y hostil para el desarrollo embrionario. El diagnóstico de estas patologías no es sencillo dada la relativa inaccesibilidad del útero para el clínico. El cultivo de hisopados o fluidos vaginales poco aporta pues la vagina posee una flora normal propia (1). Es más probable durante el proestro y el estro de obtener una muestra representativa de la flora uterina, por el arrastre de sangre originado en útero (39). Existen técnicas más confiables como la canulación cervical utilizando un endoscopio y extrayendo la muestra luego de un lavado con solución fisiológica estéril (38). El diagnóstico de endometritis infecciosa requiere, además de demostrar la presencia de patógenos, un aumento considerable de neutrófilos. El tratamiento con antibióticos dependerá del resultado del antibiograma correspondiente y del microorganismo presente.

La hiperplasia endometrial quística en ausencia de piómetra es una entidad de diagnóstico no sencillo. Se debe sospechar a partir de la historia clínica y reproductiva, sobretodo en perras que hayan recibido algún tratamiento con progestágenos o estrógenos y en perras mayores de 6 años. El diagnóstico por ecografía es de utilidad, pero la prueba definitiva es por biopsia laparoscópica del útero o por biopsia por canulación endoscópica de la cérvix (38). Pero antes de intentar el tratamiento se debe considerar el riesgo de recidivas y de piómetra con el propietario. La solución definitiva es la ovariohisterectomía.

-Hipoluteismo. Para el mantenimiento de la preñez es necesaria mantener una concentración elevada de progesterona en sangre. En la perra la única fuente de progesterona endógena es el cuerpo lúteo. Cuando la secreción de progesterona es insuficiente no es posible mantener la preñez. La concentración de progesterona en la perra a los 10 –20 días post ovulación es de 15-90 ng/ml y disminuye a menos de 1 ng/ml el día antes del parto (5). Con una concentración menor a 5 ng. /ml seria imposible de mantener la preñez. No es un caso clínico frecuente y no existen muchos reportes publicados al respecto. El diagnóstico es por medición sérica de progesterona, ya sea por los kits comerciales de ELISA o, mejor aun por RIA. El detectar valores anormalmente bajos de progesterona junto a la presencia de fetos vivos aun, es un indicio de posible hipoluteismo. El tratamiento consiste en administrar progesterona durante el resto de la gestación, bajo forma de progesterona oleosa a razón de 2 mg/kg/72 hs(32). Es necesario conocer la fecha de parto para poder interrumpir el tratamiento a tiempo y evitar la muerte de los cachorros en el útero. La mejor determinación de la fecha de parto es estimando el pico de LH e interrumpir el tratamiento a los 62 días de este.

-Drogas. La administración de varios tipos de drogas produce muerte fetal temprana y reabsorción. Entre los tipos de drogas de uso mas difundido en la practica clínica se encuentran: corticoides, estrógenos, andrógenos, quimioterápicos. El diagnóstico surgirá de la historia clínica de la paciente.

Referencias

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3-Brodey Rs,Roszel JF:Neoplasms of the canine uterus,vagina and vulva: A clinicopathologic survey of 90 cases.J Am Vet Med Assoc 151:1294-1307,1967

4-Concannon PW,Digregorio GB:Canine vaginal cytology.In Burke TJ(ed):Small Animal Reproduction and Infertility,A Clinical Approach to Diagnosis and Treatment.Philadelphia,Lea & Febiger,1986,pp 96-111

5-Concannon PW,McCann JP and Temple M: Biology end endocrinology of ovulation,pregnancy and parturition in the dog. J Reprod Fert Suppl 39: 3-25,1989

6-Concannon,P.W.: Canine physiology of reproduction. In :Burke Small Animal Reproduction and Infertility.1986

7-Concannon,P.W.:Dog and Cat Reproduction,contraception and artificial insemination. Journal of Reproduction and Fertility, Supplement 39(1989)

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9-England GCW,Allen WE, Porter DJ : A comparison of radioimmunoassay with quantitative and qualitative enzyme-linked immoassay for plasma progestogen detection in bitches.Vet.Rec.125:107, 1989

10-Ervin E, Homans P: Giant ovarian cyst in a bitch. Compend Contin Educ Pract Vet 8:698-699,1986

11-Fontbonne A, Siliart B, Badinand F : Hormonal findings in dogs and bitches showing reproductive disorders. J Reprod Fertil Suppl 47:553-554,1993

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14-Gonzalez CG, Sanchez BCA, Velez HME,et al : Neoplasms of the reproductive system in bitches.Retrospective study over 6 years.Vet Mexico 20:31-34,1997

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27-Olson PN : Exfoliative cytology of the canine reproductive tract.Procceding of the Annual Meeting of the Society for Theriogenology, 1989

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Categorías: Caninos, Sistema Reproductivo, Uncategorized | 3 comentarios

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3 pensamientos en “INFERTILIDAD EN LA PERRA: Abordaje clínico

  1. zaharaly

    hola mi nombre es zaharaly tengo una perrita yorki y estubo en celo en su primero mestruacion cojio perro y no le crecio la barriga pero tenia leche en las tetica saque conclusion que era un embarazo sicologico le heche un perro de nuevo y no quedo embarazada que medicamento le puedo dar a mi perrita para la fertilidad bueno no se si eso exista por favor me puedes esplicar que puedo hacer gracias

  2. Buenas noches!

    Tengo 3 perros en mi casa. Uno (de nombre Nevado) es un Mucuchíes mezclado (Raza propia del estado Mérida, Venezuela); una perra (de nombre Pepina) que la rescaté de la calle y un hijo de ella (de nombre Perolito). Pepina, vino embarazada y dio a luz 8 perros. La veterinaria dijo que podría ser su primera camada, ya que tiene como 2 años o quizás un poco menos de edad. No es de raza específica.

    Es con ella, que da el motivo y razón para escribirles. Es algo que me tiene preocupada y con mucha inquietud. Lo contaré desde un principio para no descartar nada. Cronológicamente es así:

    Pepina llegó a la casa como en Junio del año pasado. Dio a luz a los meses su 8 crías. Todo normal. No hubo complicaciones. Todo lo hizo solita, exceptuando romper las bolsas que cubrían a los bebés y romper los cordones. Es decir, no los rompía todos así que tuve que ayudarla. De resto, todo bien.

    A las semanas, perdió interés en sus hijos, incluso, maltrató a uno, el cual tuve que separarlo de ella y murió a los poquitos días. A los demás, teníamos que obligarla a que los amamantara. Con ayuda de la veterinaria, y al pasar el tiempo necesario los fuimos regalando. Me quedé con uno, que fue Perolito.

    El caso es que, a los 2 meses y medio (aproximadamente, no es mucho más ni mucho menos de ese tiempo) empezó Nevado (mi otro perro de 2 años) a querer montarla con mucha desesperación. Mi temor de que quedara embarazada de nuevo era grande, entonces los separé. Pero Nevado estaba tan inquietante que golpeaba las puertas, ventanas, lloraba sin parar, ladraba y estaba muy eufórico y disgustado. Yo pensé de una vez que Pepina estaba en celos. Tenía una leve reacción mamaria y tenía hinchada sus partes. Cuando consulté con la veterinaria, me dijo que eso era demasiado extraño, ya que, después de haber dado a luz Pepina, tenían que pasar 6 meses, mínimo 5 para poder procrear de nuevo. Incluso, Pepina no presentaba sangrado alguno, ni aceptaba a Nevado.

    En un descuido casi imposible de evitar, Nevado se me escapó hasta donde estaba ella y en un momento ya la había montado. Ella lo aceptó. Yo me tranquilicé cuando la veterinaria me dijo que ella no iba a quedar embarazada por ningún motivo porque simplemente es muy corto el tiempo. Perolito tenía tan solo 2 meses y medio, como ya mencioné. Incluso, la veterinaria consultó con un colega sobre el caso y le dijo que la perra no estaba en celos. Que lo que percibía Nevado, eran (lo más seguro) producto de un problema ovárico. Ok, me quedé algo más tranquila porque no quería embarazos de nuevo.

    La veterinario me recomendó esterilizarla, pero yo no tengo muchos recursos y me salía más barato castrar a Nevado. Así se hizo, justo a los 2 días después de que montó a Pepina. Todavía estoy pensando que es imposible que quedara embarazada.

    Nevado fue castrado el 1ero de Febrero de éste año. Y a los 2 días perdió como obra de arte el deseo por Pepina. Obviamente producto de la castración. Ok. … Ahora bien… Éste mes de Marzo, (ya pasaron casi 2 meses desde la castración) Pepina parecía estar en celos. No había sangrado ni ninguna otra secreción pero insistía varias veces en que Nevado la montara. Como un deseo sexual o algo parecido. Lo creo de ese modo porque ella lo montaba a él. Ahora, es todo lo contrario y parece estar embarazada. Todo ésto en el mismo mes.
    Presenta éstos síntomas:

    – Reacción mamaria cada vez más acentuada.
    – Hinchazón del vientre. No gordura en general, sino como si estuviese ¡totalmente embarazada!.
    – Respiración rápida y continua. A veces, le escucho un ruido extraño al respirar.
    – Más hambre.
    – Carácter fuerte y agresión con Nevado. No pueden estar juntos porque si él se me acerca, ella lo muerde.
    – Últimamente está insoportable. Exige demasiada atención. Ladra sin parar por ratos largos.
    – No presenta ningún sangrado ni otra secreción.
    – Tiene solo un poco hinchada sus partes.

    Todo indica que está embarazada. Pero no entiendo cómo!!!! Fue montada a los 2 meses y medio de dar a luz, 2 días después el único macho cercano capaz de embarazarla fue castrado. Ella no sale de la casa y no ha entrado ningún otro perro, ya que yo estoy la mayor parte de mi tiempo aquí. Siempre estoy con ella y se lo que hace y dónde está.

    Ahora que leo éste artículo y veo tantas complicaciones y recuerdo lo que el colega de mi amiga veterinaria le dijo (de tener un problema ovárico)… ¿Por qué queda embarazada y de no estarlo, por qué presenta éstos síntomas? Qué podría tener Pepina….

    No quiero que vuelva a quedar embarazada. Necesito una gran ayuda y explicación.

    Diana Acosta
    Maracaibo, Venezuela.

    • reynaldovelazquez

      lo que te puedo decir es que a pesar de los signos lo unico que te podria confirmar un embarazo es un eco abdominal, los signos son super inespecificos y los comparten otros estados como el embarazo psicológico o incluso en peor caso patólogias uterinas, que por lo queme cuentas en el caso de tu perra no seria del todo descartable, la guia que te han dado tu veterinaria esta muy acertada y seria prudente que la siguieras por el bien de la perra y luego te puedo recomendar que contactes a la http://www.rac.com o alguna fundacion de ese tipo en tu ciudad para la esterilizacion a bajo costo de tu perrita que sin duda te ayudaria a ti y a ella en gran medida

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